Más allá del miedo

En plena ciudad, en medio de edificios perfectamente encajonados y alineados, atraviesa un parque lleno de árboles que da un respiro al tedioso concreto citadino. En las ramas de esos árboles suelen anidar una gran cantidad de aves diferentes.

Este escenario ilumina mi ventana todos los días. Las tórtolas se pasean por los aires y se sientan a descansar en los cables que cuelgan de los postes. Recuerdo que un día estaba observando una escena en que dos padres enseñaban a su cría a volar. En medio de los ejercicios la cría logró llegar hasta un poste de iluminación. Los adultos llegaron a acompañarla, pero el farol era muy pequeño para los tres. Uno de ellos voló hacia los cables, que parecían un poco más cómodos y estables que el delgado poste. La cría no se movía, parecía que el movimiento y el viento la asustaban. La tórtola adulta que se quedó en el foco comenzó a hacer viajes entre los cables y el poste. Como vio que la pequeña no se movía, se posó nuevamente en el farol y comenzó lentamente a acercarse a la cría. Se acercó tanto que la pequeña comenzó a moverse para darle espacio. Pero no se detuvo, el progenitor continuó acercándose, moviendo lentamente a su retoño hacia el abismo. Cuando ya no hubo más espacio, la cría cayó abriendo sus alas y emprendió vuelo hacia los cables, donde se encontró con su madre. Los tres descansaron hasta el siguiente turno de entrenamiento.


Cruel Inconsciente

 Ayer soñé que despertaba de una pesadilla, que todo había sido un mal sueño. Hoy en la mañana desperté y empezó otra vez la pesadilla.

Aviso

Eyaculador precoz busca mujer para... bueno, ya no importa.

Para ti, dulce niña de quinto.

Tus ojos son tan brillantes que dejar de mirarlos sería hundirse en la oscuridad.
Tu sonrisa es tan hermosa que aquel que no la haya visto no ha vivido aún.
Tu figura es tan fina como la más rara de las maderas o el licor más añejado del mundo.
No sé tu nombre, espero que no sepas el mio, pero solo verte desde lejos es suficiente para alegrar mis días, tal como el sol alumbra la tierra con su ferviente energía, tu existencia alumbra hasta el último rincón de la facultad.

Over the night


"Look at the stars,

Look how they shine for you..."
Cada vez que te subes a un bus, siento que te vas para siempre.
Y cuando vuelves para mí bien podría haber pasado un segundo o cuatro eternidades.
Cada vez que salimos, bien podría vagar por las calles para siempre.
Y cuando nos alejamos no puedo esperar para verte de nuevo, ver tus ojos, esa sonrisa.
¿Será posible? ¿Eres posible? ¿Escuchas ese tango tanto como yo?
Caminando de vuelta a casa miro las pocas estrellas que tiene Santiago y por alguna razón todo es extraño, todo es diferente, como si estuviera nuevo, los focos brillan más, las micros son más rápidas, los lunes son geniales.
Bailemos este tango con ritmo de rock and roll, por amor al arte y a la vida.

Ni mil poetas en mil años podrían describir fielmente tu belleza. Ni tampoco lo que siento por ti.

Todo sigue igual

Siempre cuando veo la luna llena me la quedo mirando, veo como su intensa luz rebota en la nieve de las montañas, me transporta, hace que todos los que estamos mirándola estemos en un mismo lugar.
Miro la luna y me vuelvo a transportar a esas noches calladas al pie del cerro donde me quedaba mirando la nieve brillar en la oscuridad y sentía el aire correr libre por mi cara.
Todo me recuerda a ti, no importa lo que haga, lo que vea, lo que diga.
Cada vez que miro la luna me siento a tu lado otra vez, como al principio.

Amor que no pena, no pida placer.

Juan del Encina en 1490 dijo una vez: "Donde se encuentra la gracia es dulce morir. Vivir en olvido, aquel no es vivir. Mejor es sufrir pasión y dolores, que estar sin amores."

¿Será la edad?

Iban dos vecinos caminando a tomar el bus. Justo delante en el camino se veía la escena de un accidente automovilístico, donde un auto había arrollado a un señor que se veía bastante avanzado de edad. Había fallecido por el impacto del vehículo.
Uno de ellos se quedó pensando y le dijo al otro: -Pobre señor,
El otro le replicó: -Es una pena que haya fallecido, yo solamente le deseo que haya tenido hijos, espero yo tener algun día los míos también.
-No te entiendo, ¿estamos parados frente a un tipo muerto y tu piensas en niños?
-¿Y qué está mal que la muerte me haga pensar en la vida? Yo solamente pienso que todos vamos a morir algun día, lo que sigue es el linaje que tu dejas, con valores y tradiciones que tú les entregues, y que a ti también te han entregado. Si tuvo hijos entonces su linaje no ha muerto. Si quieres verlo más bonito puedes imaginarte una llanura donde los primeros árboles que crecen botan semillas y hacen crecer más árboles. Con el tiempo estos arboles irán botando más semillas, y cuando la tormenta haga caer los primeros árboles porque son más altos que sus hijos... ya han creado un bosque, que tendrá cada vez más muertes, porque tendrá cada vez más vida.

Pequeños (grandes) placeres de la vida

Reventar las burbujas del plástico, meter la mano en un barril de semillas, sentir el olor a bencina, destapar tus oídos llenos de agua, recibir la sonrisa de una mujer, cultivar una planta, fumar una planta, apagar un fuego con un extintor, ver la majestad de las luces del norte, sentir el viento en la cara, pegarle a un paco, observar el color intenso de las flores, sacar un fruto del árbol y comérselo, ver la barra de batería llena, cortar papel prepicado, sacarle el papel a un sticker, pasar de estar en el frío exterior a entrar a un lugar templado, terminar un rompecabezas, encontrar el tornillo del aro, ver el estanque de bencina lleno... verte felíz.

Nunca más


Hoy desperté, después de mucho tiempo, sin pensar en ella. Abrí las cortinas pensando en que sería un efecto del orden que hice a mi pieza, o de las nuevas cortinas que con ese color burdeo iluminan distinto mis amaneceres.
Con las nuevas energías y aprovechando que ahora el piano está libre para usarse cuando yo quiera, me puse a improvisar acordes, que muchas veces me sirven como una especie de "mantra" para conectarme con las emociones que fluyen por mi cuerpo. El sol de la mañana decoraba mi pieza con luz natural y el aire fresco entraba por la ventana. Mi mente pensaba: "un buen día se avecina, vamos bien". Los acordes empezaron con un tono más bien bajo, imponiendo calma. Luego fueron acompañados por algunos acordes altos, que presentaban un nuevo argumento, de las nuevas energías, que poco a poco se dejan entrever en medio de las oscuras nubes del perro negro.
Los acordes se van convirtiendo en algunos arpegios, y se combinan en una especie de melodía que alimentaba mi alma de ganas de llegar a la vejez.
De pronto, cuando iba a corregir algunas configuraciones del piano para que me gustara más el sonido, encontré algo tan pequeño, tan frágil, casi invisible, pero nunca para mi. Un cabello humano, rubio ceniza, tan delgado que ni el más experto de los detectives lo hubiera notado, pero tan poderoso como para arrancarme todo sentido que pueda tener el levantarse.

Ahora no sé si vender un piano hermoso, o ponerlo en la cama y abrazarlo. Mis dedos ya no sirven para nada. Con suerte para escribir este montón incoherente e inconexo de palabras que nadie leerá.

C'est la vie, mon amie.  Das ist das Leben, mein Freund.